Si necesitamos hacer correr
aplicaciones de Windows en nuestra distribución de Linux, una de las mejores soluciones es
Wine, una herramienta de
virtualización que permite la ejecución de programas para MS-DOS y casi todas las versiones de Windows
sin necesidad de usar ninguna máquina virtual.
Wine presenta la desventaja de no funcionar con todas las aplicaciones y de tener un manejo algo
complicado.
Mientras crece la lista de programas compatibles con Wine, otros desarrolladores han ido creando gestores más intuitivos que facilitan el
manejo de esta utilidad.
Uno de los mejores es
WineXS. Esta herramienta nos facilita un
menú desde el cual nos será mucho más fácil
usar y aprovechar todas las características de Wine.
Desde el menú de
WineXS, bastante
intuitivo y
sobrio, podremos
instalar y
desinstalar aplicaciones, matar
procesos, editar el
registro y la
configuración de Wine, así como acceder a su
guía de documentación.
Otra función importante es la capacidad de instalar
componentes del sistema de Windows y las
tipografías que necesitemos. Así, si una aplicación requiere ActiveX, .NET o algún otro componente para el sistema operativo de Microsoft, podremos instalarlo fácilmente mediante
WineXS.
La manera
más sencilla de trabajar con programas de Windows en nuestra distribución de Linux.